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miércoles, 17 de marzo de 2010

FILOSOFÍA Y POLITICA- por nGr

La filosofía es el ejercicio de la política por otros medios, y la política -según la inversión de Clausewitz- es el ejercicio de la guerra por otros medios,
en fin... máquinas de guerra discursivas, hoy hay un cruce estrecho entre política y filosofía, y en estos encuentros actuales, viejos escenarios como el Congreso y las Calles son iluminados con nuevos matices. Hay que escuchar los relatos que se van tejiendo. En este caso, encontré un material de la mano de Jose Pablo Feinmann, sus clases sobre "Peronismo: filosofía política de una obstinación argentina". Les dejo el Link, se pueden bajar todos los capítulos hasta el 79 en un solo archivo.

http://www.mediafire.com/file/j4hvmdzzyrk/Peronismo, JP Feinmann.rar



nGr
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martes, 9 de marzo de 2010

Texto: "¿Porqué pagar la deuda?"- por Diego Bazán


No se alarme. No voy a hacer una monografía extensa de este tema.

Vamos al argumento político. Los chicos de filosofía saben mucho de política. Debido a esto, entonces, vamos al grano.

En los últimos 30 años el endeudamiento económico fue (y seguirá siendo) una herramienta de condicionamiento y dominio político. DE modo que la economía es una herramienta de dominio. Una potencia mundial presta dinero a un país tercermundista. El país tercermundista accede al crédito internacional a una “x” tasa de interés anual y bajo un listado de condiciones: bajo esas condiciones esta la de implementar ciertas medidas que el organismo de financiamiento (el FMI es el mas popular, pero también esta el famoso Club de Paris) impone y demanda. Esas imposiciones y demandas condicionan las decisiones políticas, por ejemplo, el destino de los fondos crediticios, las políticas aduaneras, promociones fiscales. En pocas palabras, el país que accede al crédito, no solo se compromete económicamente, sino que también se compromete políticamente, puesto que las medidas que opte tomar estarán siempre condicionadas por los fondos prestados que tenga. Supongamos que un gobierno quiere aumentar a los jubilados y en su acuerdo con el fondo prestamista no se admite tal destino: entonces no se puede aumentar a los viejitos.

Este grueso croquis trata de mostrar como el endeudamiento ata, condiciona y es utilizado como una herramienta política. Liberarse de esas ataduras constituye una labor de autonomía. Nuestro país tiene un extenso numero de ejemplos de endeudamiento anti-rentable.

Oposición

La semana pasada toco ver a muchos argentinos a un grupo en el senado que se denomina Bloque A (con mayoría parlamentaria) que esta en contra del pago de la deuda con reservas. Lo triste que ese grupo esta integrado por quienes generaron las recientes deudas primero con el blindaje del 2001 y luego con del default del 2002, me refiero a la UCR (liderado por el desastroso Gerardo Morales) y por el PJ Disidente (Adolfo Rodríguez Saa). Además también esta el ex presidente Menem, la Chiche Duhalde, el Socialista Giustiniani, y el profesor de Filosofía de la UNL, devenido político, Samuel Cabanchik (prueba viviente de que una cosa es saber de teoría política y otra es hacer política). Por ultimo cabe destacar a la senadora del Opus Dei ferviente opositora de la ley de educación sexual: Liliana Negre de Alonso. Una leyenda de la politica conservadora antiprogre

La pregunta es: ¿Qué mierda tienen en común todos estos personajes? ¿Qué tiene que ver la Filosofía con Carlos Menem? Será que fue el único que leyó Sócrates, como una vez afirmó. ¿Qué proyecto progresista comparten Rodríguez Saa, Morales y Giustiniani? ¿Qué mierda es el Socialismo si comparte mas cosas con estos señores que con el oficialismo? ¿Que clase de mentira progresista son la UCR, Proyecto Sur, el Socialismo, la Coalición Cívica que transa con lo peor de la politica? ¿Cómo se paga la deuda si no es con reservas? Nadie de la oposición respondió a fondo esta pregunta capital para poder tomar partida en este asunto.

Hoy la historia se esta escribiendo en nuestro país. Hay muchos que no pueden verla. Fundamentalmente porque no acceden a información de calidad, y por tanto no pueden realizar un trabajo crítico de deconstrucción de los acontecimientos políticos. Y es una lastima: hoy, gracias a esta oposición, Menem y otros salvajes tienen el control de comisiones claves en el Senado. Digamos gracias entonces. Y fundamentalmente, mírese al espejo y dígase gracias a usted mismo.


BZN

Texto: "La cicuta de Sócrates" - por Diego Pérez

Atenas, 399 a.C., un hombre es acusado de corromper a la juventud y profesar calculado ateismo respecto a los dioses de la pólis. Se hallan allí presentes en el tribunal, los acusadores, los jueces y un puñado de atenienses. La pena en cuestión: la muerte. Once magistrados oyen las acusaciones y los argumentos que el defensor esgrime para invalidar aquellas. El hombre dice llamarse Sócrates, y justamente este sustantivo propio será de especial importancia a lo largo del proceso, ya que la base del juicio parece apoyarse sobre la reputación que dicho nombre tiene para la pólis. Todas las acusaciones que recaen sobre él indican una imagen soez y perturbadora del orden. Sin poder persuadir a los jueces acerca de su inocencia, el hombre alega que más importante que la persuación, es la verdad. Inmediatamente despues, Sócrates es condenado a beber la cicuta.
En la exposición de su caso, el filósofo logra sacar a la luz no tanto el valor de la verdad, sino más bien el mecanismo que hace prevalecer una palabra sobre otra. Ya cerca de la hora más queda, sus amigos, apenados, le visitan en la prisión, le instan a aceptar su ayuda para escapar. Le instan al destierro, pero vivo, que no al permanecer, pero muerto. El hombre se rasca la barba, se sabe condenado injustamente, y sin embargo en su condena se juega la legitimidad del tribunal de la ciudad, de sus leyes, de su democracia. El ateniense rehusa esta vía de escape, agradece a sus amigos, se despide de sus hijos y solicita finalmente le dejen solo. Atenas entera se desterró aquel día a través de un solo hombre. Cuestión íntima, la del territorio. Los destierros son siempre colectivos, aunque lo efectue un solo hombre. Allí estaba su cuerpo yerto, elemento exceptuado de un sistema de excepciones, personaje que en su accionar se transformó en una excepción a la enésima potencia: los incluyó a todos.
Quien sabe si el viejo Sócrates estaba en lo cierto o no, lo cierto es que el filósofo halló aquel día el verdadero rol de la cicuta. Al beberla envenenó al pueblo griego entero, e incluso logró esparcir su veneno a lo largo de la historia. La cicuta de Sócrates era el arte de hacer pensar.

nGr.

sábado, 9 de enero de 2010

Actualidad, Deuda Externa: "Pagar o no pagar… ¿esa es la cuestión?" - por Diego Bazan






No todos lo saben, pero, además de mi pasión por la filosofía, he destinado los últimos 5 o 6 años de mi vida a trabajar en el rubro del Comercio Exterior. Hoy día tengo mi propio microemprendimiento en el rubro que ya esta por cumplir 2 años. El Comercio Exterior mixa economía y política, y claro, cultura. Desde que Karl Marx publico en 1867 el primer volumen del "El Capital", la realidad, el ser, se comienza a ver y entender desde la Economia; y la economia no es sino una Ciencia Social. Este cambio optico se volvio una exigencia para el siglo XX y XXI.

Hoy en día hay una preocupante discusión mediática fundamentalmente, y política sobre si se debe o no pagar la deuda externa con fondos de las reservas de BCRA. Desde la perspectiva del Comercio Exterior podemos decir lo siguiente:

Supongamos que una empresa de Libia (norte de África) desea comprar una planta llave en mano a un grupo de empresarios argentinos. Entre una cosa y otra, la planta sale USD 1.200.000 (un millón dos cientos mil dólares), y los empresarios argentinos van a tardar casi 1 año en suplir dicha planta al comprador. Para cerrar el negocio el tipo de Libia se viene a Argentina a firmar un contrato de compra venta que de cierre a la operación. Los asesores del empresario de Libia le informan la situación económica de Argentina y si nuestro país va a poder cumplir con el contrato en tiempo y forma, y si va a poder suplir la planta llave en mano. Van a observar las políticas internacionales que nuestro país ha tenido y su fortaleza industrial.

Que Argentina pague sus obligaciones exteriores con anticipación es un signo de estabilidad y un indicador de la confianza que se puede tener en la economía argentina como para cerrar un negocio por USD 1.200.00,00 (sino más). Esa solvencia que Argentina demuestra a los mercados permite la negociación y abre las posibilidades de comercio con países con altos standards, y que pertenecen a otros bloques comerciales, como por ejemplo: Libia. En un modelo económico como el que tenemos hoy (nos guste o no) de sustitución de importaciones y de exportación industrial, este signo de solvencia y confianza es fundamental, es estratégico, pues justamente permite alcanzar nuevos mercados a través de una negociación mas igualitaria, más competente e independiente. Esto se debe a que el nivel de endeudamiento y el modo histórico de este son indicadores macroeconómicos internacionales que sirven para evaluar las posibles alianzas y acuerdos bilaterales (comerciales y políticos) con un país.

Sucede lo mismo para el caso bursátil de los bonos que se emitieron años atrás como solución al default declarado por Rodriguez Saá en el 2001. El pago de la deuda permite posicionarse en el mercado bursátil de un modo mas igualitario con la posibilidad de conseguir un buen precio para la venta de bonos, ya que la previsibilidad económica da confianza para la compra de deuda. Por otro lado, esa venta de bonos permite vender deuda al extranjero para luego capitalizar la ganancia a plazo. Esta es la medida que permitió a Argentina salir del default y apalear la debacle que el último gobierno de la UCR nos dejó.

Ayer me sorprendí cuando escuche en TN al diputado Luis Zamora (quien en 2003 era favorito junto a la Lilita “Apocalipsis” Carrió, incluso por quien suscribe), decir que para pagar la deuda no había que usar las reservas disponibles, sino pedir un préstamo al FMI. Esto supone justamente volver a las condiciones del FMI, incrementar la deuda, resignar independencia con semejante nefasto organismo, y no hacer negocios para Argentina, sino hacer negocios para el FMI ¿Como? Pagándole el 15 % de intereses, en vez de pagar a interés del 1% mediante el uso de reservas.

Finalmente, ya fuera del planteo económico, no entiendo porque tanta negación a un gobierno que mal que mal ha tomado medidas económicas razonables, y cuyos frutos están comprobados. La Argentina tiene tasas de crecimiento inéditas. Creo que es innegable el crecimiento económico de la Argentina, que hay pobres, eso nadie lo niega (y seriamos muy estupidos si creemos que alguien va a resolver la pobreza con un chasquido de dedos); pero tampoco neguemos los avances y los aciertos.

Estamos llegando a un punto del debate político en donde el que no ve, es porque no quiere ver.



Diego Bazan

domingo, 8 de noviembre de 2009

Texto: "DE LA NECEDAD DE LA FE Y LA NECESIDAD DE UNA CONCIENCIA CRÍTICA"- por Ariel M. Jacob

Muchas veces escuché –como seguiré escuchando- de la boca de quienes defienden a la fe, argumentos que la consagran como una especie de conocimiento superior, o mejor dicho, como “el” conocimiento. Éste conocimiento es el verdadero y único, aquél que consigue relacionarnos con aquello más real: Dios.


Afirman los necios: “donde la ciencia te niega, yo te afirmo, Jesucristo, Dios hecho Hombre”, o “donde aquellos que pretenden saberlo todo te oscurecen, nosotros encendemos tu luz”, y cosas semejantes.


Y en mis enérgicas discusiones con muchos de éstos me he dado cuenta de que se dividen como en dos grandes grupos o especies: una, la de aquellos que al mostrarles sus incoherencias, al hacerle dudar de sus supuestos, al demostrarles cuan complejo es todo el tema y su relación con otros temas, se cuestionan y asumen una posición, al menos en primera instancia, crítica para con su fe o creencia. Los segundos son aquellos que por su necedad se aferran a un último recurso para seguir viviendo en su globito de nieve, en su mundo fantástico: la fe no se puede comprender, es un misterio (o se relaciona con él), y a su vez contiene más poder que el conocer.

Éstos últimos amplían este argumento o posición con muchas otras opiniones: que el ámbito de la fe es decisión libre de cada uno, que la fe se siente (en el espíritu) y que a su vez constituye una vivencia especial de cada uno, y que no puede ser juzgada por otro, ya sea por otro con fe porque el sentir o vivencia espiritual es individual, ya sea por otro no creyente porque al no estar en el ámbito de la fe no puede “opinar” o conocer esa vivencia como tal.


Lo cierto es que todo esto es dicho de forma muy oscura y hasta a veces contradictoria, hasta el punto de no necesitar yo refutarles porque, como dice ese dicho “no se puede discutir con un loco que dice puras incoherencias”.


Pero es de notar que muchos de los de la segunda clase son , o bien ministros ortodoxos de la religión tal (de ultraderecha de lo religioso), o bien son gente que frecuenta grupos juveniles religiosos en donde generalmente (no siempre) se tergiversan las nociones y significaciones fundamentales de la fe a la que adhieren (en parte por olvido o no enseñanza de la historia de su fe, y de los hechos reales que le conciernen), tornándose el grupo hasta de índole fanática. Claro, en ese estado de exaltación es fácil controlar las mentes, como ya se sabe por la ciencia y por casos documentados de criminales manipuladores.


En fin, volviendo a lo de los grupos, en ellos se genera, no un pensamiento crítico y emociones direccionadas por la voluntad y razón, sino un anti-pensamiento y negación de lo racional a través de la aceptación continua de supuestas “verdades” que, como si fuera poco, tienen que comprenderse desde una fe que en realidad te es regalada por la divinidad. Es decir, se fuerza continuamente a la conciencia a aceptar una verdad, un supuesto que servirá de base para sostener todo el edificio: la Fe. A ese cimiento llevo mis dinamitas.


Primero voy a tratar la consideración de la fe como conocimiento. La fe, dicen, es el conocimiento de las verdades divinas. Es lo que posibilita ver esa “realidad”. Pues déjenme decirles algo: si la fe como conocimiento consiste en la aceptación de una verdad, como la Encarnación (presencia de Dios en la historia, hecho hombre), y esa aceptación se basa en que la verdad es un Misterio, inexplicable de por sí, entonces la fe no es un conocimiento. Un conocimiento siempre es con razones, con fundamentos, siempre dice el por qué, el cómo es, con demostraciones, con carácter lógico, etc. Si la fe consiste en aceptar una verdad que encima no es tal sino un Misterio, entonces la fe no tiene nada que ver con el conocimiento; y menos aún esa fe absoluta y fanática que acepta todo y no se asoma ni un poquito a la conciencia crítica. En este caso, el de la primera especie, el que posee la fe y una actitud crítica, está en una posición mucho más fuerte que el del segundo grupo. Por ello, es muy cierto lo que dice Heidegger en su Introducción a la Metafísica: “… aquella fe que no se exponeconstantemente a la posibilidad de la incredulidad, no es tal fe sino una comodidad y un compromiso consigo mismo de atenerse en lo venidero a la doctrina como a algo en cierto modo legado por la tradición. En este caso, no se trata ni de la fe ni del preguntar sino de una indiferencia desde la que uno puede dedicarse luego a lo que sea, tal vez incluso de manera muy intensa, ya sea a la fe o a la interrogación”.


Por todo esto, vemos que la fe no es un conocimiento, y a su vez vemos que los del segundo grupo están sumergidos en la exaltación mística y la doxa (opinión), y no en la verdad, como pretenden.

Y encima esto empeora para ellos cuando dicen que la fe es un sentimiento del alma y que constituye una vivencia personal e individual intransferible. Y oscurece más el cuadro porque, si la fe es un sentimiento, cae bajo el terreno de los afectos, de lo ligado a lo sensible, bajo el dominio de los sentidos, bajo el dominio del querer o voluntad afectiva. De esta manera, la fe no es un conocimiento sino un querer basado en “lo sentido”, una adhesión voluntariosa, afectiva, a una cosa (en este caso al Misterio). Por lo tanto, aquí el terreno racional se desplaza, se corre para que el “sentir de lo divino” tenga lugar. Si esto no es una exaltación mística no sé que es. Y es oscuro, porque tiene que ver con la negación de la libertad humana. Si la voluntad afectiva desplaza a la voluntad racional humana, desplaza también a la libertad, ya que ésta sólo es posible cuando se da una elección voluntaria discernida racionalmente. Hay libertad cuando hay opción, y hay opciones como tales cuando se consideran racionalmente. En la voluntad “ciega”, la adhesión afectiva, no hay opciones; sólo hay una sola cosa: lo que busca mi afecto, o lo querido por el sentir. Si uno se deja gobernar por las pasiones, pierde su libertad: se vuelve esclavo de ese sentir, y por lo tanto, nunca hay elección propiamente.


Por ello, libertad hay cuando la voluntad se dirige a lo racional, cuando el querer, es un querer crítico, una adhesión consciente y pensada entre opciones. Y aquí se ve el rol fundamental de una conciencia crítica en refutación a los del segundo grupo, pues como aclara Feinmann en el capítulo 1 de Filosofía Aquí y Ahora, su programa de filosofía en canal Encuentro, “…sólo una conciencia crítica es libre; no hay libertad si no está alimentada por la crítica…”.

Todo esto nos lleva a refutar concluyentemente a los del segundo grupo, que como los locos, sostienen lo insostenible. Incluso aunque argumenten que creer, tener fe, los hace mejores personas y que es eso lo que vale, y que ayuda al mundo, igualmente se autorefutan porque quieren justificar con ese estado personal todo el dogma y la fe misma, confirmando asimismo que no es más que autosugestión y autoinfluenciaiento basado en esas supuestas “verdades” que dependen en última instancia de ese sentir que es la fe, y que cae bajo la doxa, bajo lo manipulativo y retórico (persuasivo), y no bajo la verdad.

Y los del primer grupo, los de la fe y conciencia crítica, se hallan en el limbo; o bien caen nuevamente bajo la influencia del gran poder persuasivo y sentimental de la fe, tornándose como aquellos del segundo grupo, o bien terminan por dar el salto haciendo el “click” y comienzan el camino de la cuestión, del preguntar, de la sola conciencia crítica y reflexiva, cuyo suma manifestación es la Filosofía. Ese salto o paso es duro y difícil; siempre se halla acompañado de la experiencia del vacío, de lo oscuro, de la desesperación, de la nada (si es que se puede experimentar en sí). Pues como aclara Feinmann: “Cuando uno empieza a pensar, deja de pertenecer a la manada y pasa a pertenecer a uno mismo… uno se encuentra sólo, y tiene que hacerse cargo de eso…”.

sábado, 7 de noviembre de 2009

Texto: “CIRCO HOMO SAPIENS”- Por Carlos Abad

Los signos de interrogación se reproducen y transitan su eternidad…

El circo de la vida parece nunca acabarse.

Un tribunal eclesiástico tortura y castiga hombres.

La enviada de dios comanda ejércitos para matar ingleses.

Once millones de personas mueren por la ideología de unos pocos (quizá Nietzsche tenía razón).

Otros cuarenta y cuatro millones perecen de la mano de masivos enfrentamientos.

El mar enfurece y se lleva consigo a trescientas mil vidas.

Una continua lluvia de atentados se cobra la vida de miles de personas.

Parece ser que el viejo Dios sigue de vacaciones. Tal vez el trabajo de crearlo todo fue muy cansador…Pues no quiero creer que millones de fieles devotos se aferren y subordinen a una quimera.


-Padre nuestro que estas en los cielos ¿Dónde has estado?


Es la era de la tecnología.

La violencia forma parte de las leyes de la moral.

Las mentes colapsadas de sexo.

El signo peso ha reemplazado al crucifijo.

El cristianismo ha fracasado.


Sin embargo creo en las millones de personas que diariamente concurren a establecimientos educativos con vistas al futuro, y en muchísimas más, que en su conjunto, y a veces inconscientemente, proclaman ser la voz del cambio.


Y mientras tanto algún otro parece estar perdiendo el tiempo volcando sobre una hoja lo atestiguado…




lunes, 7 de septiembre de 2009

Texto: RECUERDO DE UN HUMANO- por Carlos Abad


“RECUERDO DE UN HUMANO”[1]

La mayor tripulación de la historia del navío más grande, son los autodenominados seres humanos, a bordo de una hermosa nave llamada planeta tierra. Se dice que viajaron desde la nada y hacia la nada desde miles de años en el más oscuro e incierto de los mares, el universo. También se dice que en esa fracción de eternidad en la que existieron se dedicaron a matarse los unos a los otros. En una funesta selva de asfalto cosecharon una conciencia repugnante a tal punto se sellar su destino, tan macabro como idiota y merecido. Su insatisfacción existencial los llevó a invadir navíos ajenos, y su necedad a destruir su propia nave, pareciendo poseer una indomable aversión hacia ella. Tenían razón y un misterioso, atractivo y peligroso sentimiento llamado amor. Millones de ellos adoptaron como capitán del navío a un espectro misericordioso y eterno, un hermoso verbo encarnado, subordinándose a una ilusión. Muchos otros desperdiciaron su existencia posando sus mentes en una estúpida invención de ellos, el dinero. Pocos otros advirtieron que en su naturaleza poseían todas las capacidades, y divagaron suspendidos en los páramos del tiempo. Lo experimentaron todo dentro de sus posibilidades, pero en fin, eran tan débiles que se extinguieron con una leve turbulencia de aquel brilloso mar…



[1] N del A: ¿Misantropía o realismo? Al final de la lectura ustedes lo juzgarán. Al optar por la segunda estarán consintiendo con la primera. ¿Una metáfora realista?